OBISPOS: “…NO PODEMOS LLAMAR AL PERÚ UN PAÍS DEMOCRÁTICO…”

La Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) y los equipos de Pastoral Social Nacional han emitido un contundente pronunciamiento al inicio del mes patrio, citando al Papa Francisco: «La autoridad es un servicio y una autoridad que no es servicio, es dictadura». Este mensaje resuena con fuerza en un contexto donde la democracia y los derechos humanos en Perú están siendo gravemente vulnerados.

CEAS, es un órgano de servicio de la Conferencia Episcopal Peruana, para la defensa y promoción de los derechos humanos desde el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia.

Un Llamado a la Defensa de la Democracia

Uniéndose al comunicado del Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Peruana, CEAS expresa su profunda preocupación ante la situación actual del país. «Ya no podemos llamar al Perú un país democrático, donde se respeta la dignidad de las personas», afirman, subrayando la captura de órganos constitucionales, intentos de control sobre la Junta Nacional de Justicia y la eliminación de elecciones primarias, paridad y alternancia en las listas electorales.

La Cultura de la Ilegalidad

CEAS destaca el afianzamiento de una «cultura de la ilegalidad», donde las leyes favorecen la amnistía de militares y policías culpables de crímenes de lesa humanidad, y promueven la formalización de economías ilegales. Esta situación agrava la deforestación de la Amazonía, fomenta el cambio climático y atenta contra los pueblos indígenas.

Contra la Libertad de Expresión

El pronunciamiento denuncia también la modificación de la Ley del APCI, que busca controlar y silenciar a las organizaciones de cooperación internacional críticas con el Estado. Esta ley es vista como un intento de amordazar a quienes defienden la democracia y los derechos humanos en el Perú.

Crisis y Desigualdad Social

CEAS resalta la incongruencia entre el crecimiento económico anunciado por el INEI y el incremento de la pobreza al 29%. Además, critica la indiferencia de las autoridades ante problemas graves, como las violaciones de niñas del pueblo Awajún, minimizadas por ministros como «prácticas culturales».

Luces de Esperanza

A pesar de las sombras, CEAS identifica signos de esperanza. La destitución de la Fiscal de la Nación, la sentencia contra militares por violaciones sexuales en los casos Manta y Vilca, y el respaldo del Papa Francisco a la comunidad de Catacaos en Piura son vistas como luces que pueden guiar al país hacia un futuro mejor.

Un Llamado a la Acción

CEAS y los Equipos de Pastoral Social Nacional hacen un llamado a los actores con intereses particulares a renunciar a sus actitudes individualistas y a obrar con justicia. Subrayan la importancia de la formación sociopolítica de los jóvenes para impulsar una nueva generación política comprometida con el bien común.

La CEAS concluye su pronunciamiento enfatizando la necesidad de proteger la democracia y la dignidad humana en el Perú, reafirmando su compromiso profético de anuncio y denuncia, y llamando a todos a no robar a las nuevas generaciones la esperanza en un futuro mejor.

CONFERENCIA EPISCOPAL TOMA DISTANCIA

Frente al comunicado del CEAS, la Conferencia Episcopal Peruana, tomó distancia, señalando que el mismo no representa la opinión de todos los obispos, al no haber sido consultado, coincidiendo, sin embargo en sus deseos que el Perú viva en plena democracia y sea un país donde se respeten los derechos humanos, se fortalezca la cultura de la legalidad, la solidaridad social y el bien común.

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