RONDINEL FRENTE A LA JUSTICIA: TACNA NO SERÁ CÓMPLICE DE LA COBARDÍA Y LA CORRUPCIÓN

Hoy, Fernando Rondinel Díaz (locutor de la llamada “radio de la corrupción”) deberá responder ante el Poder Judicial por la querella presentada en su contra por difamación agravada y calumnia en perjuicio de la jefa de Comunicaciones de la Municipalidad Provincial de Tacna, Vanessa Mercado Peñaranda.

El caso de Rondinel no es un hecho aislado. Es la expresión de un engranaje más de la red de corrupción que maneja Tacna, una trama que involucra a autoridades regionales, miembros del Poder Judicial y hasta funcionarios del Ministerio Público, y que opera bajo la lógica de la impunidad. En este contexto se explica el ataque cobarde contra una mujer cuyo único “delito” ha sido cumplir su función profesional con independencia, sin doblegarse a intereses oscuros ni pagar por publicidad disfrazada de periodismo.

POR DIFAMADOR HOY DEBE SOMETERSE A LA JUSTICIA…¿TENDRÁ VALOR PARA PRESENTARSE?

Rondinel ha dirigido una campaña de hostigamiento personal contra Vanessa Mercado, con expresiones misóginas y ofensivas, intentando mancillar su honor y dignidad. Lo ha hecho tras un micrófono, amparado en una malentendida “libertad de prensa” que nada tiene que ver con el ejercicio responsable del periodismo y sí con la extorsión mediática. Su ojeriza contra la funcionaria tiene una sola raíz: no haber podido manipularla ni arrancar dádivas ni contratos publicitarios a costa de la gestión municipal.

La ciudadanía debe saberlo con claridad: este ataque no es un hecho aislado, sino parte del mismo sistema corrupto que pretende controlar Tacna mediante el chantaje y la manipulación mediática. Rondinel es un engranaje de ese aparato, y sus actos se alinean con la estrategia de generar miedo, desprestigio y desgaste a quienes no se someten.

Hoy debe dar la cara ante la justicia. Sin embargo, no sería extraño que, en busca de impunidad, intente evadir la audiencia o recurrir a argucias legales para dilatar el proceso y apostar a que el tiempo juegue a su favor con la prescripción. Esa conducta solo confirmará lo que Tacna ya sabe: que se trata de un personaje que carece de valentía para sostener sus difamaciones frente a un juez.

En este escenario, el rol del magistrado será decisivo. Tacna espera que el juez Pedro Machaca Condori actúe con la firmeza y la imparcialidad que exige la justicia, y que no se preste a los hilos de una red de corrupción que busca perpetuar su impunidad. Un fallo claro y severo marcará la diferencia entre ceder al descrédito o reafirmar que en nuestra ciudad aún se puede confiar en la ley.

Desde aquí reafirmamos que Tacna no será cómplice de la cobardía ni de la corrupción. La libertad de prensa no es un salvoconducto para ensuciar honras ni para proteger redes de poder ilegítimas. La defensa del honor y la verdad también es un acto de justicia que la ciudadanía espera y merece.

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