Magistrada Luz Ibáñez Carranza es una de las juezas sancionadas por autorizar investigación de crímenes de guerra en Afganistán y Gaza.
El pasado 9 de junio, en un acto sin precedentes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció públicamente su decisión de imponer sanciones personales a los jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) que autorizaron la investigación de crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos en Afganistán y por Israel en Gaza. Entre las juezas amenazadas figura la peruana Luz del Carmen Ibáñez Carranza, actual vicepresidenta de la Sección de Apelaciones de la CPI.

El anuncio de Trump ocurre luego de que la CPI emitiera órdenes de arresto contra altos funcionarios israelíes, entre ellos el primer ministro Benjamin Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos en el contexto del conflicto en Gaza. La reacción política, tanto del expresidente estadounidense como de autoridades israelíes, ha sido la de deslegitimar el accionar de la Corte y atacar directamente a sus integrantes.
La trayectoria de la jueza Ibáñez Carranza
La doctora Luz Ibáñez Carranza, jurista peruana con destacada trayectoria en derechos humanos y justicia transicional, fue electa jueza de la CPI en 2017 y ha ocupado funciones clave en el tribunal internacional. Como parte de su mandato, ha sido una firme defensora de los derechos de las víctimas y de la jurisdicción universal de la justicia penal internacional, incluso en contextos de presión política.
Su participación en las decisiones que autorizan investigaciones sobre posibles crímenes de guerra cometidos por fuerzas estadounidenses en Afganistán y por el Estado de Israel contra población civil en Gaza, ha generado represalias directas, dentro de una campaña global de deslegitimación impulsada por sectores políticos que se oponen a que la Corte investigue a sus nacionales.
Un caso alarmante para la justicia internacional
El intento de intimidación contra juezas y jueces de la CPI representa una grave amenaza para la independencia judicial internacional y pone en cuestión el compromiso real de algunos Estados con los principios del Estatuto de Roma, instrumento fundacional de la Corte. La persecución mediática y política contra la jueza peruana y sus colegas podría sentar un precedente nefasto, en el que quienes buscan justicia para las víctimas sean blanco de hostigamiento por parte de gobiernos poderosos.
Extrañeza por el silencio institucional y mediático
Desde la plataforma digital Prensa Libre, manifestamos nuestra preocupación por la falta de cobertura sobre este tema en los medios de comunicación tradicionales del Perú, así como por el silencio institucional de los distintos poderes del Estado y de los gremios profesionales que tradicionalmente se pronuncian ante casos de agresión a la justicia y a los derechos humanos.
No corresponde que un Estado democrático permanezca callado cuando una ciudadana peruana —investida como jueza de una corte internacional de la que el Perú forma parte— es objeto de represalias por cumplir con sus funciones conforme al derecho internacional.
Llamado a pronunciarse
En este contexto, hacemos un llamado respetuoso pero firme a las autoridades peruanas, a las instituciones jurídicas y académicas, y a la sociedad civil organizada a tomar conciencia de la gravedad de este caso y a expresar su respaldo a la independencia de la Corte Penal Internacional y a la labor de la jueza Luz Ibáñez Carranza.
El silencio solo fortalece las amenazas. La defensa de la justicia internacional nos compromete a todos.
No extraña silencio monocorde de gremios alineados con «el poder de turno». Tampoco con las decisiones de «política» internacional cuando se toca intereses de los gendarmes del mundo. No cesaran las presiones para descabezar CPI. Próximo periodo será aplicar las consabidas «sanciones» disuasivas. Naciones «tocadas» seguirán su rumbo en este su «primer mundo». No todo está perdido, crisis permiten aclarar panoramas y aprender lecciones para corregir rumbos.
lamentablemente cierto
El Trump siempre busca sus intereses y sus beneficios, esta actitud tomada el mundo sabiamente analiza y comparten cada vez que Trump toma sus acciones en contra otras naciones