CHANCAY: NUEVO ROL DEL ESTADO Y UNA NUEVA ECONOMIA PARA EL PERU

El impacto del mega puerto Chancay ha comenzado a dar señales de un desborde económico que solo el Estado podría canalizar y aprovechar para el país.

Mega Puerto de Chancay generará un importante impacto en la economía nacional

Mientras algunos “expertos” se preguntan sorprendidos por el “buen desempeño” de la economía peruana, a pesar de su gobierno, el impacto económico de ribetes disruptivos del mega puerto Chancay se asoma como uno de los factores que explican aquel desempeño. No es que la economía peruana haya sido excepcional (2.2% de crecimiento promedio anual del PBI), sino que logra destacar en un mundo de bajos crecimientos.

Veamos. La principal economía europea, Alemania, anuncia que este año terminará con una recesión del -0.2%, mayor que en 2023 que fue -0.1% (Süddeutsche Zeitung); EEUU no sale del 2% de crecimiento anual desde hace 10 años; Uruguay no superará el 2%; mientras Argentina y Haití tienen tasas negativas de crecimiento. Para Latinoamérica, los organismos multilaterales estiman crecimientos del orden del 2%, promedio.

En ese contexto, Chancay es una gran oportunidad para el Perú, cuyo aprovechamiento supone cumplir algunas condiciones sine qua non:

RESPECTO AL ROL DEL ESTADO

  • El Estado lleva décadas sin ofrecer respuestas a los problemas generados por el sistema capitalista global desde sus años de esplendor. No hay soluciones plausibles a la crisis medioambiental, la desigualdad, la concentración de la riqueza, entre otros, tanto en los países desarrollados como en los países en proceso de desarrollo.
  • Entonces, cambiar el rol del Estado deviene imperativo, sobre todo en la innovación, investigación, la transición energética y el crecimiento sostenible. Así lo sostienen notables especialistas como Mario Draghi, ex presidente del Banco Central Europeo, y la economista Mariana Mazzucato, convertida en gurú de la economía de la 4T. Sin una intervención clara del Estado, Sillycon Valley (EEUU) y el desarrollo económico de decenas de países asiáticos hubieran sido impensables.
  • El enfoque de la economía debe ser radicalmente innovador de tal forma que le permita abordar los nuevos desafíos económicos y sociales. No ayuda enfocarse en pequeños dogmas como la “disciplina fiscal”, como tampoco lo hace seguir sacralizando el “libre mercado”. Es necesario tener claridad sobre objetivos de mediano y largo plazo con una decisiva intervención del Estado. Es evidente que solo el sector privado no puede hacerlo.
  • En consecuencia, se necesita una economía moderna pero inclusiva que sea capaz  de comprender y abordar los problemas del cambio climático, la salud y educación públicas, la desigualdad y la insultante concentración de la riqueza. Esto solo será posible con un papel decisivo del Estado que deberá alinear esfuerzos públicos y privados, tanto como la colaboración entre la academia y el empresariado, etc.
  • La industrialización que se propone a partir de las ZEE no es, en ese marco, una reedición de lo que fue la industrialización por sustitución de importaciones de la década del 80 del siglo pasado. La que se requiere es una que incluya paquetes tecnológicos en todos los procesos, el uso intensivo de inteligencia artificial, la robótica, el Big Data y el aprendizaje de las máquinas. Este esfuerzo nos aproximaría a la Cuarta Revolución Industrial (4T) global.
  • Nada de lo dicho será posible sin una clara señal de un Estado dispuesto a erradicar la corrupción que corroe el tejido social, político y empresarial en el Perú. En esa línea, sería conveniente comenzar estableciendo sanciones severas que incluyan, en caso extremo, la pena de muerte como ocurre en Vietnam, China y otros 50 países.

Lamentablemente, en el Congreso y Ejecutivo actual, se viene haciendo lo contrario.

  • El Estado deberá mejorar sustantivamente las condiciones urbanas de las ciudades cercanas al puerto, no solo para generar un entorno de bienestar, sino que fomente el desarrollo del capital humano. Las ciudades cercanas no deben ser “ciudades dormitorio” sino centros donde se incentive el talento y la iniciativa en la perspectiva del desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial.
  • Considerando que es previsible un explosivo crecimiento poblacional, además de la masiva llegada de trabajadores, será necesario contar con un Plan de Desarrollo Urbano de Chancay para evitar desorden y precariedad en la construcción de viviendas. La construcción de vías de acceso y salida, puentes, carreteras, escuelas, hospitales, etc., es tarea del Estado en el marco del Plan referido.
  • Todo lo anterior amerita contar, con urgencia, con una HOJA DE RUTA o un PLAN DE ACCIÓN en diferentes horizontes temporales que el Estado debería proponer de inmediato, involucrando en sus acciones y objetivos a todos los actores interesados directa o indirectamente en las operaciones del Puerto Chancay.

SEÑALES DEL DESBORDE

El anuncio de la puesta en operación del mega puerto Chancay ha desencadenado un conjunto de iniciativas y acciones de carácter económico que entrañan la eventualidad de un desborde cuyos elementos evidentes señalamos:

Los 14 ejes industriales (Binswanger Perú, dic. 2023) que tiene Lima están siendo subsumidos por la trama urbana ante el horizonte que se abre con Chancay. El caso de las fábricas que antes funcionaban en la Av. Argentina es ilustrativo. Sus terrenos están siendo adquiridos por proyectos inmobiliarios que elevan todos los costos asociados a la industria.

Por fortuna, el Perú “periférico” tiene zonas que facilitarán procesos migratorios de parques industriales en actual operación o en proceso de planificación. Entre ellas sobresalen las zonas de Villa el Salvador, Lurín, Trapiche y Huachipa con infraestructura básica que facilitaría la implementación de Parques Industriales y asumirían el desafío de producir en escalas y diversidad nunca vistas en el Perú. Lo mismo podemos decir para las zonas de Ancón y Ventanilla que tienen las condiciones apropiadas.

En términos concretos, Cosco Shipping Perú, informa de hay 4 empresas globales interesadas en invertir en actividades asociadas al Puerto, especialmente en tecnología, logística, telecomunicaciones y transformación de materias primas en parques industriales donde encuentran las mejores condiciones para invertir.

A nivel local, se acelera la ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, hay proyectos de carreteras y trenes, Intercorp pondrá en marcha un supermercado Plaza VEA en noviembre. Además, se anuncia la construcción de una filial de la Clínica San Pablo, con 12 pisos y un helipuerto; está prevista la construcción de un Hotel de Aranwa Hotel Resorts. De otro lado Cosco Shipping Perú viene impulsando el Clúster portuario, tecnológico y logístico en la ruta Callao-Ancón-Chancay.

EXPERIENCIA Y LECCIÓN

Respecto a Parques Industriales modernos no hay mucho que “inventar”. La experiencia es vasta, especialmente en el Asia. El caso de los viejos “tigres del asía” (Taiwán, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong), podría ser un referente para el Perú. Hace 40 años, su situación era similar a la del Perú en términos de PBI/per cápita y niveles de desarrollo productivo.

Transcurrido ese tiempo, aquellos países supieron aprovechar sus puertos como palancas de desarrollo, logrando un nivel de desarrollo muy similar al que tienen los países occidentales del norte.

¿Cómo ocurrió eso? Aunque a muchos no les gusta, hay que decirlo: es el rol del Estado.

En esos países existe el mercado libre e inversión privada, pero con orientación del Estado. Allí los monopolios y oligopolios tienen regulación y responden a los objetivos de desarrollo nacional establecidos por el Estado. Esta experiencia, para no hablar de China, muestra con claridad el camino a seguir cuando se trata de industrializar un país a partir del aprovechamiento optimo de un puerto como Chancay.

En aquellos países, los puertos no solo son infraestructura para el comercio internacional, sino factores cruciales de creación de corredores económicos que conecta la producción local con las cadenas de valor global.

Otro caso ilustrativo es el puerto de Laem Chabang en Tailandia. No solo sirvió al comercio, sino que facilitó y promovió el desarrollo de parques industriales próximos al puerto, beneficiando sustantivamente a la industria automotriz con costos logísticos considerablemente menores a los que tenía previamente. La misma lógica aplica para otras industrias que, teniendo una ZEE moderna, podrían ser beneficiadas con ventajas tributarias, arancelarias y logísticas.

Sao Paulo, 10 de octubre de 2024.

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