TRUMP SE ENTROMETE EN IRÁN, BOMBARDEA Y EXIGE CAMBIO DE RÉGIMEN: EL MUNDO AL BORDE DEL CAOS

El presidente de EE.UU. ordenó ataques a instalaciones nucleares iraníes sin respaldo del Pentágono y lanzó una consigna intervencionista que revive el fantasma del imperialismo. Irán promete responder. La comunidad internacional exige un alto al fuego.

En un acto que raya en la temeridad y desafía abiertamente el derecho internacional, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto al mundo al borde de una guerra regional con consecuencias globales. Con un lenguaje provocador, que combina populismo con arrogancia imperial, Trump no solo justificó los ataques contra instalaciones nucleares iraníes —ordenados al margen del Pentágono y sin respaldo institucional—, sino que además ha sugerido abiertamente un “cambio de régimen” en Irán.

Estados Unidos bombardeó los laboratorios donde Irán desarrolla investigaciones para medicina y fines civiles bajo el control de la Organización Internacional de Energía Nuclear

“Si el régimen actual no puede hacer a Irán grande otra vez, ¿por qué no debería haber un cambio de régimen?”, escribió en su red social, burlándose del principio de soberanía y lanzando una consigna ideológica —Make Iran Great Again— que trivializa los costos humanos y geopolíticos de una intervención extranjera.

Con más de 400 muertos en Irán y nuevas víctimas civiles en Israel y Gaza, el precio de esta escalada lo pagan los pueblos, no los dirigentes. Y mientras la comunidad internacional pide un alto al fuego, la retórica de Washington y Tel Aviv se alinea en una lógica de confrontación sin retorno. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había adelantado que los iraníes “debían levantarse”, dejando claro que los ataques buscan más que infraestructura: buscan desestabilizar.

¿Dónde queda la legalidad internacional? ¿Quién fiscaliza que la decisión de lanzar 14 bombas anti-búnker y 75 misiles de precisión no haya sido una aventura unilateral de Trump, sin autorización ni del Congreso ni del Departamento de Defensa?

La historia reciente nos recuerda el desastroso precedente de Irak. Hoy, con Irán, se repite el mismo libreto: demonizar al enemigo, aislar diplomáticamente, atacar sin mandato internacional y luego insinuar una solución mágica: cambio de régimen.

Pero Irán no es una ficha en el tablero electoral de Trump ni un argumento de campaña. Es una nación con historia, con una sociedad compleja, que ya ha pagado caro las sanciones, el aislamiento y ahora los bombardeos. Empujarla hacia un colapso interno solo agravará la inestabilidad en Oriente Medio y abrirá un nuevo abismo de violencia.

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