En un día que debía marcar un precedente en la defensa del honor de las mujeres y los límites éticos de la prensa, el Primer Juzgado Penal Unipersonal de Tacna, a cargo del juez Pedro Huver Machaca Condori, optó por la cobardía jurídica, la contradicción flagrante y un formalismo cínico para absolver a Fernando Fabricio Rondinel Días, acusado de difamación agravada y calumnia contra la funcionaria pública María Vanessa Mercado Peñaranda.
No solo se absolvió al imputado. Se absolvió también a la mentira, a la misoginia mediática y a la impunidad de quienes usan los medios para destruir reputaciones.

EL FALLO QUE “NO VIO” LO QUE TENÍA FRENTE A SUS OJOS
En su resolución, el juez Machaca sostiene que no se acreditó que Vanessa Mercado fuera la Jefa de Comunicaciones de la Municipalidad Provincial de Tacna al momento de los hechos. Dice que las expresiones del querellado fueron “generales” y “sin destinatario específico”.
Pero he aquí lo escandaloso: en el expediente obran tres boletas de pago oficiales de la Municipalidad, una de las cuales publicamos hoy, donde se lee con absoluta claridad:
- Nombre: MERCADO PEÑARANDA MARIA VANESSA
- Cargo: GERENTE / JEFE OFICINA GENERAL
- Área: OFICINA GENERAL DE COMUNICACIONES Y PREVENCION DE CONFLICTOS
- Fecha de ingreso: 02 de agosto de 2023 (8 meses antes de la difamación)
¿Qué hizo el juez? Simplemente cerró los ojos. Las boletas de pago estaban ahí, firmes y oficiales, demostrando que Vanesa Mercado era —y es— la única Jefa de la Oficina de Comunicaciones de la Municipalidad. Pero el juez Machaca las ignoró con premeditada negligencia, como si un documento público emitido por la propia entidad no fuera prueba suficiente. No era que faltara un papel: faltaba la voluntad de verlo. Ni siquiera el acusado y su abogado desconocen que Vanesa Mercado es la Jefa de la Oficina de Comunicaciones de la MPT.

Peor aún: si según su propio fallo las afirmaciones del querellado eran “generales” y no iban dirigidas a nadie en concreto, ¿para qué necesitaba el juez preocuparse por identificar a “la” jefa? Su conclusión fue un círculo vicioso de cinismo: como “no se dirigía a alguien específico”, no había que identificar; y como “no se identificó”, no hubo difamación. Con ese razonamiento, cualquier difamador podrá esconderse detrás de la “generalidad” mientras señala con el dedo a la única persona que ocupa ese cargo público.
¿Se le cerraron los ojos al juez? ¿O se los cerró el “poderoso caballero don dinero” del que ya se murmura en Tacna?
EL JUEZ QUE NO DIO LA CARA, COMO EL DIFAMADOR QUE NO DIO LA CARA
Hoy, decenas de medios de comunicación nacionales y locales, organizaciones de mujeres y ciudadanos esperaban en la Corte Superior de Tacna la lectura de la sentencia.
¿Qué hicieron el juez Machaca y el imputado Rondinel? Ambos se escondieron en la virtualidad.
El juez llegó, se acercó a la puerta de la sala, se encontró cara a cara con los hombres y mujeres de prensa, dió media vuelta, se encerró en su despacho y no salió a la sala para presidir la audiencia de lectura de sentencia, no tuvo el valor de enfrentar a la prensa, a la agraviada, a las mujeres que llenaron la sala. No quiso dar la cara ante una sentencia que huele a prevaricato por omisión.

Mientras el juez se escondía y la impunidad celebraba, la verdadera justicia comenzaba a escribirse en las miradas indignadas de los periodistas que llenaron la sala y en las informaciones de los medios que hoy, al unísono, desgarran el velo de este fallo absurdo. La presencia masiva y la crítica unánime de la prensa tacneña y nacional no es un simple acto informativo; es la ruptura consciente de un pacto de silencio que por años ha protegido a la corrupción enquistada en las instancias de poder. Esta cobertura valiente, detonada por la actitud firme e inquebrantable de Vanesa Mercado, demuestra que la prensa democrática de Tacna ha elegido su bando: no será cómplice del silencio, sino la voz amplificada de quienes exigen dignidad. Este compromiso colectivo es el aliento más poderoso para sanar lo podrido de nuestra sociedad; con este aporte permanente y valiente, más temprano que tarde, la corrupción y la impunidad tendrán sus días contados.
Su abogado, visiblemente indignado, lo resumió así: “Es un fallo de vergüenza. El juez no tuvo la valentía de aparecer en la sala para leer semejante disparate.”
LA PREGUNTA QUE TODA TACNA SE HACE: ¿HAY MAFIAS EN EL PODER JUDICIAL?
Si un juez es incapaz de ver una boleta de pago oficial que prueba el cargo de la agraviada;
si un juez argumenta que decir “sugar daddy de la municipalidad” no identifica a nadie, cuando toda Tacna sabía que se refería a la única Jefa de Comunicaciones;
si un juez absuelve al dueño de una radio señalada repetidamente como altavoz de intereses corruptos…
¿Qué está pasando en la justicia tacneña?
¿Sigue la mafia de la corrupción manejando parte del Poder Judicial y el Ministerio Público en Tacna?
¿Son los jueces supernumerarios, como Machaca, fáciles de comprar, fáciles de doblegar, fáciles de silenciar?
EL DOBLE RASERO: ¿Y SI INSULTAN A LA ESPOSA DEL JUEZ?
Imaginemos por un momento que alguien dice públicamente: “La esposa del juez Machaca es prostituta”
¿Podría él argumentar, como hoy, que “no hubo identificación plenamente acreditada”? ¿Que “son generalidades”?
¿Acaso el juez tiene dos, tres o cuatro esposas entre las cuales haya duda?
No. La Municipalidad Provincial de Tacna tiene una sola Jefa de Comunicaciones. Y era Vanessa Mercado.
El propio imputado nunca negó que se refería a ella. Solo dijo que era su “forma de criticar la gestión municipal”.
Es decir: para él, difamar a una mujer, e insinuar que obtiene favores sexuales a cambio de regalos, es “crítica periodística”
Y el juez Machaca le creyó… ¿Le creyó, o lo hicieron creer?
UN MENSAJE PELIGROSO: DIFAMA, PERO NO NOMBRES
Con este fallo, el juez Machaca envía un mensaje claro a los medios de comunicación sin ética:
Puedes destruir el honor de una persona, siempre que no la nombres explícitamente.
Puedes usar términos misóginos, sexualizar a una funcionaria, manchar su reputación, y luego escudarte en que “era una broma”, “era una crítica”, “no había nombre propio”.
¿Es eso justicia?
¿O es la consagración jurídica de la impunidad?
LA LUCHA NO TERMINA: EL CAMINO A LA APELACIÓN
Este fallo no es el final. Será apelado ante una Sala de Jueces Titulares, donde la defensa de Vanessa Mercado buscará revocar este disparate jurídico. No sería la primera vez que una sentencia de este juez supernumerario sea revocada por un tribunal superior. Allí, lejos de presiones locales y sombras de corrupción, se espera que la justicia finalmente llegue, se revise la prueba ignorada y se repare el honor mancillado. Vanesa Mercado no descansará hasta lograrlo, y las mujeres honestas de Tacna la acompañarán en cada paso.
TACNA NO SE QUEDARÁ CALLADA
Las mujeres de Tacna, los colectivos sociales, los periodistas éticos y la ciudadanía indignada no tragarán este fallo.
Vanessa Mercado estuvo presente en todas las audiencias, enfrentando a su difamador con la frente alta.
El juez Machaca, en cambio, se escondió.
El imputado Rondinel, también.
Pero la lucha no termina aquí.
Este fallo será apelado.
La verdad saldrá a la luz.
Y Tacna sabrá quiénes son los jueces que vendieron su toga al mejor postor.
Este fallo no es solo un error. Es una complicidad.
Y Tacna tiene memoria.